19 Abril, 2015

Infantil

Crecer sanos y felices conduce a vidas más plenas

Cada etapa evolutiva es única pero puede ir acompañada de dificultades por parte del niño/a o de su familia. En los tres primeros años pueden surgir problemas de alimentación o ritmo de sueño-vigilia por parte de las y los pequeños. Por otro lado, los padres y madres pueden enfrentarse a inseguridades a la hora de afrontar la maternidad/paternidad.

Cuando empiezan a ir a preescolar (de tres a seis años) aparecen otro tipo de problemáticas: como el control de esfínteres (enuresis y encopresis), los miedos/ansiedad de separación, terrores nocturnos, timidez excesiva, etc.), problemas de conducta (rabietas, celos hacia los hermanos/as), etc.

Durante la etapa escolar (de siete a once años) suelen darse mayoritariamente trastornos de conducta y de atención, dificultades en el aprendizaje, ansiedad y el estado de ánimo alterado y dificultades al relacionarse con los iguales.

Al llegar a la preadolescencia (de doce a catorce años) pueden aparecer problemas con la propia imagen y la adaptación social, bajo rendimiento académico, problemas de conducta, baja autoestima, etc.

Ante todas estas situaciones una psicoterapia adaptada a la edad y situación del niño o niña podrá ayudar a todo el sistema familiar a abordar estas dificultades o problemas de la mejor manera posible y facilitar su adecuado tratamiento.