Dieta para mente y cuerpo

Entre tus nuevos propósitos para el 2016 seguro que está el cuidarte más y mejorar tu alimentación, pero ¿has pensado que una alimentación sana puede, además de mejorar tu silueta, mejorar tu estado de ánimo?.

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Si sigues estas pautas, verás que en unas semanas tu estado de ánimo mejora.

  • Tu cerebro necesita glucosa para poder funcionar correctamente, consume hidratos de carbono complejos. Éstos se encuentran en: pan (integral), frutas, arroz (integral), pasta (integral), legumbres, etc. Al mismo tiempo, disminuye al máximo la ingesta de azúcar blanca refinada (el tipo de azúcar que se utiliza para endulzar el café o en repostería).
  • Un largo periodo sin aporte de energía, puede causar nerviosismo, irritabilidad, decaimiento… No dejes pasar más de 3-4 horas entre comida y comida, procura hacer una pequeña ingesta de fruta, queso o similares, a media mañana o media tarde.
  •  La presencia de triptófano en el organismo favorece el funcionamiento del cerebro ya que ayuda a la formación de una sustancia llamada serotonina que está muy relacionada con el estado de ánimo. Los alimentos ricos en triptófano son huevos, lácteos, carnes , legumbres (soja), frutos secos, frutas (plátano, piña, aguacate), come tantos como quieras.

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    El pescado azul es una fuente de omega 3 y vitamina B6, fundamentales para el correcto funcionamiento del Sistema Nervioso

  • Para que el cuerpo pueda aprovechar el triptófano, es necesario también consumir vitamina B (que favorecen el funcionamiento del Sistema Nervioso en general), especialmente Vitamina B6, que está presente en quesos curados, pescado azul, vísceras, frutos secos, cereales integrales, germen de trigo, levadura de cerveza.
  • El consumo de ácidos grasos esenciales, también favorece el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso: están presentes en frutos secos, aguacate, margarina 100% vegetal, cereales integrales.
  • La ingestión de fosfolípidos favorece el funcionamiento de las células nerviosas: puedes encontrarlo en vísceras (como hígado), yema de huevo, etc.
  • El omega-3, ácido graso poliinsaturado, participa en la formación de hormonas y es fundamental en el correcto funcionamiento inmunológico. Lo que lo hace indispensable en la dieta. Sus fuentes principales son los pescados azules como el salmón, atún, sardinas, arenque y nueces.